En cuna de meretrices
nací.
Me enseñaron
el perfume de la felicidad.
Mis formas redondeadas
y suaves
embrujaron.
Mi oficio
tener los pies
sucios.
Algunas me odiaron
y me señalaron con el dedo
fui la rompehogares
el desvío en el camino
sólo fui
la nunca amada
y en mi vientre
no quiero
princesitas de rosado.
Máquina Humano
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Humano, instrumento de la Máquina alimenta con su uso su existencia.
Humano se sumerge en la simbiosis que da vida a la Máquina.
La Máquina hipnotiza al...
Hace 1 semana




1 comentario:
Excelentes versos, sobre todo el último, que por lo que lei en los anteriores post, ya es una marca de la casa.
Trsiteza desgarradora, nunca está demás caer en ella.
Un abrazo
Beto
Pd.- Te invito a visitar mi blog, creo que tenemos cosas en común
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